FAQ

¿Cómo funciona el Tratamiento Corona?

¿Qué dosis se ha de aplicar en el tratamiento corona?

 

Para que la superficie de un material disponga de capacidad de humectación, la tensión superficial del mismo ha de ser superior a la del líquido que se le pretenda adherir.
En caso contrario, aparecerán problemas de adherencia (por ejemplo con tintas de impresión y colas); haciéndose necesario elevar, mediante el tratamiento corona, la tensión superficial del sustrato hasta garantizar el nivel óptimo de adherencia requerido.

 

Para determinar el nivel de tratamiento corona idóneo a cada aplicación, se han de tener en cuenta una serie de factores, como son: el tipo de material, la cantidad y clases de aditivos (deslizantes, etc.) que contenga, la velocidad de la línea, la temperatura del material,
su anchura y espesor, si la aplicación del tratamiento se realizará en extrusora o bien
en impresora o laminadora (material no tratado o  tratamiento de refresco).

 

La densidad de potencia del nivel de tratamiento requerido se mide en Watio/m².min.;
y se calcula mediante la siguiente fórmula:

 

Dw = W / Ve x N x L  (   ) expresado en W/m². minuto.

 

Dw = Densidad de potencia (Watio/m².min.)

W   = Potencia en (W)

Ve  = Velocidad de línea (mts./min)

N    = Número de caras a tratar

L    = Longitud del electrodo (mts.)

 

Siempre que sea posible, se recomienda realizar una prueba de laboratorio para determinar las dynas y la densidad de potencia necesaria para cada aplicación.

Descarga Corona

¿Cómo medir la tensión superficial de un material?

La tensión superficial de los materiales se mide en mN/m (milinewtons por metro, equivalente en valor numérico a Dynas/cm), según la norma DIN 53 364.

 

El método más común para la comprobación de la tensión superficial de un material
es la utilización de tintas de test formuladas para distintos valores de ensayo. Estas tintas se han de aplicar efectuando un trazo sobre la superficie del material cuyo tratamiento se desea determinar.

 

Conoceremos la tensión superficial del sustrato, cuando la tinta se extienda en un trazo continuo y homogéneo (sin retracción) durante los 2 primeros segundos [4A]. Por contra,
si la tinta se retrae y forma gotas [4B], nos indicaría que la tensión del sustrato es inferior
a la de la tinta de test aplicada.

 

Cuando en la prueba hayamos obtenido un trazo uniforme, podemos aplicar una nueva
tinta de test con un nivel de Dynas superior al anterior; así llegaremos a conocer el nivel
de tensión superficial preciso que tiene el sustrato que estamos analizando.

Tensión superficial del sustrato

Durabilidad del tratamiento

Las superficies de los materiales tratados, pierden el tratamiento con el paso del tiempo
en el supuesto de no ser impresos, laminados o adhesivados a continuación de haberlo recibido. Por contra, una vez procesados, la mejora obtenida en la vinculación de los sustratos es ya permanente.

 

La presencia de cargas aditivas en los materiales (además de añadir dificultad a su tratamiento), reducen la capacidad de los mismos para mantener los efectos del tratamiento corona, puesto que los aditivos tienden a emigrar a la superficie del material, debilitando
el efecto del tratamiento en aquellos casos en que a continuación no se realiza la impresión, laminación o adhesivación del film.

 

Además del tiempo transcurrido desde la aplicación del tratamiento al material, en la pérdida del mismo influyen también las condiciones en las que se realiza su almacenamiento y las temperaturas a las que esté expuesto.

Tratamiento indeseado de la cara posterior de un film

El tratamiento no deseado de la cara posterior de un film, al cual se le está aplicando tratamiento corona, se produce cuando quedan atrapadas burbujas de aire entre la parte posterior de dicho film y el rodillo tratador. Al ionizarse ese aire, da lugar a que se genere el tratamiento corona y, por tanto, el consiguiente tratamiento indeseado de la cara posterior del film.

 

Un buen diseño de la estación de tratado, concebida de tal manera que el rodillo tratador abrace el máximo de superficie posible del film, ayuda a evitar esta problemática. También
lo hará el que el recubrimiento de silicona del rodillo tratador sea vulcanizado y rectificado;
esté siempre limpio y no presente desperfectos.

 

En determinadas aplicaciones será conveniente la incorporación de un “rodillo presor”,
con el fin de asegurar un óptimo contacto del material con la superficie del rodillo.

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